EL VERDE EN EL FENG SHUI
Tal como indica su posición central en el espectro de colores, el verde posee una energía equilibrada y un sentido de armonía. El Feng Shui lo asocia al elemento madera, por lo que al igual que los árboles simboliza salud, crecimiento y vitalidad. Puedes reforzar esas propiedades pintando un interior de color verde, con plantas o utilizando materiales como el mimbre o el bambú junto a la madera sin adornos.

Elige el verde para dormitorios o salas de estar, o en cualquier espacio donde necesites alimentar tu espíritu y sentirte en paz.

El verde propicia que la energía de la naturaleza entre en nuestras vidas, eso puede incluir la riqueza material y también afecta a la familia entera.

EL VERDE EN CROMOTERAPIA

El verde está en todas partes en la naturaleza y contribuye a sus asociaciones tradicionales como color con propiedades curativas y relajantes.

Juega un papel muy importante para recuperar el equilibrio mental, pero también esta vinculado con algunos aspectos de la función del organismo, el corazón, los pulmones, el timo y el sistema circulatorio. Por eso los profesionales de la cromoterapia lo usan para aliviar algunos problemas desde afecciones nerviosas hasta hipertensión. El verde tiene un importante papel en la recuperación de nuestra perspectiva espiritual, conectando cuerpo y espíritu y aportando una profunda sensación de paz.

Piensa en el Verde, aunque sea como acento mediante plantas o accesorios al decorar habitaciones donde quieras relajarte y reflexionar.

EL VERDE Y LA SALUD
El verde puede aliviar:
El Estrés, la hipertensión, el asma y la bronquitis, la mala circulación, las alergias.
El Verde puede empeorar:
El letargo, los celos, los problemas auto inmunes, el resentimiento, las náuseas.

Si piensas decorar una estancia con matices verdes, la naturaleza te ofrece inspiración en abundancia.
Hecha una ojeada a la brillantez de una hoja recién abierta, a la sutileza de un sauce o la profundidad del verde sobre una piedra musgosa y podrás descubrir la inmensidad de gamas que puedes encontrar de la misma familia que van desde el verde lima, menta, aceituna y pistache hasta el verde manzana, liquen, acebo y guisante, así como el verde botella o el verde carruaje.

Las fuentes de las que derivan las pinturas verdes eran pigmentos naturales como la arcilla verde y el verdín, pigmento extraído del cobre. En cambio el jade, la esmeralda, la malaquita y el turques son originales de Egipto. Aunque el uso de los verdes brillantes se extendió después del descubrimiento del pigmento amarillo cromo a finales del siglo XVIII, los tonos más apagados y naturales fueron un recurso habitual del decorador.

El arquitecto Robert Adam usaba verdes suaves en sus creaciones, los salones victorianos sacaban gran partido de los matices más sombríos y William Morris utilizaba una multitud de verdes como símbolo del retorno a las formas naturales y los valores tradicionales del movimiento Arts & Crafts. Esta familia de color ha demostrado ser igualmente popular al otro lado del atlántico, los tonos turbios y oscuros evocan a los interiores estilo Shaker, mientras que el estilo Federal encuentra su mayor atractivo en los fríos y cálidos verdes grisáceos.

Estas asociaciones indican que los tonos apagados como el verde aceituna, el verde salvia, el verde musgo y el verde liquen son más adecuados en espacios relajados y rústicos, como cocinas y galerías, mientras que los verdes más intensos y oscuros como el verde botella o el
verde bosque dictan un estilo más forma y adornan estudios, comedores y pasillos.

La tendencia más reciente por los tonos cítricos ha provocado una recuperación de los verdes lima, adecuados a una gran variedad de espacios contemporáneos.

Previous post

¿Que deberías tener en tu armario mágico?

Next post

El Feng Shui inspirado en la Naturaleza del Desequilibrio y la Armonía.

admin

admin

No Comment

Leave a reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *