Abriendo los chakras
Sería fantástico poder mantener abiertos nuestros chakras todo el tiempo pues viviríamos en un perfecto equilibrio físico y espiritual, pero lamentablemente nuestra actividad diaria, los contratiempos, nuestra educación, nuestros problemas, etc provocan que nuestros puntos vitales se ensucien, o taponen o se cierren provocándonos diversos malestares tanto físicos como emocionales. Es importante que le vuelvas a echar un vistazo a la descripción que te hemos dado sobre los 7 chakras principales que son los que vamos a trabajar, para que te hagas una idea de dónde necesitas sobre todo una limpieza, o si simplemente deseas ir abriéndolos todos poco a poco, para que tengas consciencia de lo que estás haciendo. En la lección de los chakras aparece además la localización de los mismos, así que aquí ya no volveremos a tocar el tema, dando por supuesto que sabes perfectamente a qué lugar nos referimos.Los chakras pueden abrirse con diversas técnicas, terapias y también un poco de imaginación por tu parte, porque nadie mejor que tu para saber qué es lo que más te conviene. De modo que aquí vamos a comentarte algunos métodos para limpiar o abrir cada uno de nuestro chakra y de ti dependerá lo que desees hacer.
1º MÛLÂDHÂRA – CHAKRA
a) A través de Reiki: una de las técnicas más utilizadas es el Reiki, y aunque más adelante profundizaremos en el tema para que vayas practicando puedes empezar por lo siguiente. Primero te pones las manos en el corazón con los dedos juntos, mientras se recargan de energía, tras unos breves minutos, o cuando sientas que ya están cargadas, dirige las palmas de forma vertical como si las orientaras a la pared que tienes en frente. Después de unos segundos, sitúa tus manos en la parte de tu cuerpo donde se sitúa tu primer chakra, que coincide con nuestros órganos genitales. Estate así hasta que sientas que debes retirar las manos. Practícalo como máximo una vez al día. Recuerda que cuando halas terminado de utilizar el reiki debes frotarte las manos para quitártelo.
b) A través de Mantrams: otra técnica muy utilizada es la de los mantram. También en este sentido iremos profundizando en estas semanas pero aunque todavía no sepas muy bien lo que son puedes intentar lo siguiente. En la posición del loto o similar, respiramos profundamente tres veces. Después de procurar estar relajados emitiremos el sonido “laaaaaaammmmmm” que saldrá de nuestro interior como un Do de la escala musical. De todas formas si sientes que no tiene porque ser como un Do, realízalo en el tono que te salga del cuerpo.
c) A través del Yoga y la respiración: a los amantes del ejercicio físico, el Yoga del cual también hablaremos más adelante, propone diversas posturas para los chakras. Para el primero puede hacerse lo siguiente. Nos sentaremos en el suelo con una pierna extendida y la otra flexionada de modo que nuestro talón toque nuestra pelvis. Después llevaremos con cuidado nuestro torso hacia adelante agarrándonos la pierna extendida. Estaremos durante uno o dos minutos y después cambiaremos de pierna para realizar exactamente lo mismo.
Otro ejercicio en este sentido se ejecutaría de la siguiente manera. Siéntate en el suelo y dobla ambas piernas hasta que se toquen las plantas de los pies. Luego dobla tu torso hacia ellas y agarra los pies con las dos manos. Respira tranquilamente y aguanta hasta donde puedas y el tiempo que puedas.
d) A través de la música y el baile: para los que disfrutan con la música ésta puede ser una herramienta muy poderosa. En este caso para el primer chakra necesitaremos una música primitiva, estimulante. Por ejemplo el sonido de los tambores, o aquello que nos lleve incluso a realizar una especie de baile indígena. El movimiento pélvico también es muy bueno.
c) A través de las piedras y gemas o el color o los aromas: también puedes utilizar alguna de estas tres técnicas que últimamente están bastante en auge y de las que también tendremos el gusto de hablar. Respecto a las piedras o gemas es recomendable utilizar un Cuarzo Ahumado, de modo que lo situaremos de vez en cuando en el lugar correspondiente a nuestro primer chakra. Respecto a la cromoterapia se trata de que te hagas por ejemplo unas hojas de los colores que ayudan a tus chakras y las mires durante un tiempo. En el caso del primero se correspondería con el Rojo brillante, no sangre. Ejemplo. Y si lo que prefieres es utilizar los aromas entonces respira profundamente el olor del cedro, para aumentar tu conexión con la tierra.