Los desequilibrios emocionales
Los desequilibrios emocionales generan siempre un desequilibrio bioenergética. ¿Ha notado cómo a veces cuando nos molestamos con algo, empezamos a sentirnos cansados, o desequilibrados? Estos desequilibrios en las bioenergías, muchas veces llegan al punto de generar también enfermedades físicas. Son las enfermedades llamadas psicosomáticas por la medicina. Con el control bioenergética, uno tiene condiciones para quedar más equilibrado, bajando el estrés y ampliando su autoconfianza y entendimiento de lo que nos pasa. Son estas mismas energías las responsables por la salida consciente del cuerpo físico.
En el sistema de la medicina natural taoísta, se admite desde los tiempos del Emperador Amarillo la existencia de la bioenergía. Distingue tres formas de la bioenergía humana que son jing (esencia), qi (energía) y shen (espíritu). Son tres manifestaciones interdependientes de la bioenergía humana. Jing corresponde al nivel físico, qi al energético y shen al mental. La alquimia interior, el tantra, consiste en la transformación de jing en qi, y de este en shen. Es decir que cultivamos la esencia y así generamos energía que a su vez genera espíritu. Estas tres energías corresponden pues al nivel físico, jing, al nivel energético, qi, y al nivel mental o espiritual, shen.
En muchos textos taoístas se denominan estas tres formas de la energía como “Los Tres Tesoros.” También puede aludirse a ellas como la “Trinidad Taoísta.” Al nacer recibimos las tres energías. De su equilibrio dependerá nuestra salud y plenitud. Decimos que son interdependientes. En particular, el qi está siempre presente cuando hay shen o jing. Un fantasma no puede aparecer si no tiene energía. Un contenido mental sin energía no adquiere existencia material. Buda resalto en sus enseñanzas que la conciencia (shen) necesita un soporte material y energético (jing y qi). La interacción de estas energías puede ayudarnos a entender como una fijación o recurrencia en la misma idea llega a fijarla en el plano físico, en el cuerpo. Si le damos suficiente energía shen a una idea, se “materializara” en jing y qi. Para deshacer la fijación será normalmente necesario el volver a traer al primer plano la idea o situación que la genero y darle salida. Es el sistema que utiliza la terapia gestalt. Pero este enfoque también puede ayudarnos a entender que no solo somos responsables de nuestros actos, sino también de nuestros pensamientos. No somos responsables de las ideas que pasan frente a nuestra conciencia, pero si lo somos desde el momento que escogemos una o varias y comenzamos a darles atención y energía. No somos responsables de nuestra conciencia, pero si de lo que elegimos percibir. La energía puesta en el mental es creadora, tanto de infiernos como de paraísos.
El qi debe estar presente también en jing. Un órgano abandonado por el qi es inútil para un trasplante. Es decir, que incluso en primera aproximación, no podemos entender estas tres energías como entidades absolutamente separadas e independientes. Los tres aspectos bajo los que la tradición taoísta estudia la bioenergía son interdependientes. Van ligados. Los budistas opinan que las tres deben darse juntas. Los taoístas esperan que qi y shen sin jing sean capaces de sustentar la conciencia después de la muerte. El debate acerca de la inmortalidad queda así centrado en términos comprensibles, y ambas posiciones claramente definidas. Para los budistas, no hay espíritu separado del cuerpo. Para los taoístas puede haberlo si se cultiva el shen y el qi y se practica el paso al cuerpo energético de la conciencia en vida física. Para los budistas el hombre es total e indivisible. Para los taoístas el hombre tiene la posibilidad de generar un doble o cuerpo energético formado de qi y shen, sin jing. Este doble puede desplazarse y percibir con independencia del cuerpo físico. El taoísmo es una religión. El budismo una sicología. Pero ambos reconocen la existencia del cuerpo energético. Para unos desaparece tras la muerte, para los otros, puede existir tras ella. Solo un reducido y, peligroso por su fanatismo, grupo de los autodenominados científicos occidentales, niegan la existencia de la bioenergía.
Enero 17th, 2010 at 8:09 am
Estoy muy de acuerdo con el post,por desgracia he experimentado muchas enfermedades psicosomaticas.He hecho yoga mental y un poco de fisico,para estabilizarme. Y luego un acupuntor coreano me decia lo mismo que ustedes.Entraba hecha polvo,y despues de una hora me sentia como nueva.Notaba que a traves de las agujas me entraba energia sanadora,y me salia por las piernas mi energia negativa.Cuando cojo nervios me pongo con gripe,porque mi energia baja.Me gustaria encontrar el equilibrio,pero es cuestion de tener fe y rezar.