Deberíamos mantenernos en un nivel tolerable que nuestro cuerpo como conductor eléctrico aguante sin dañarse, con buena salud, vitalidad, felices, con paz y armonía.Utilizar las prácticas de potenciación de la energía excesivamente nos puede dañar, no utilizarlas no nos aporta nada, un término medio nos va a permitir crecer de forma constante y sin problemas.
Aquí ocurre exactamente igual que con cualquier otra faceta de nuestra vida, alimentación, ejercicio, trabajo, etc., si te pasas creas problemas, si no lo haces no aportas nada a tu vida, un término medio adecuado a nuestras necesidades y capacidades nos va a aportar mucho.
Anestesias
Prácticamente la casi totalidad de las anestesias que se utilizan tienden a bloquear zonas de la persona que las recibe para que el paciente no sienta dolor, Reiki tiende a eliminar esos bloqueos, si bien Reiki facilita una sustancial disminución del dolor, hay casos en los que lo que se precisa por diseño, en función de quien está realizando un trabajo y de quien lo está recibiendo, es la anestesia que se facilita (cirugía por ejemplo), utilizar Reiki en esos casos podría ser poco conveniente ya que en algunos casos podría disminuir la efectividad de las anestesias y acelerar el proceso de recuperación.
Puedes dar Reiki en esos casos, antes o después.
La piel.
Es el envoltorio de nuestro cuerpo, lo cubre todo, y es extraordinariamente importante mantenerla en buen estado.
Tiene una función de aislamiento de los agentes físicos externos, y también una función de aislamiento energético o electromagnético, generando un campo de energía que impide que otros campos de energía nos dañen, algo similar a lo que ocurre con la capa de ozono que cubre nuestro planeta, cuando en alguna zona se daña esta protexión, ese lugar se ve expuesto a radiaciones que causan múltiples daños a los seres que habitan esas zonas del planeta.
Las personas necesitamos metales para vivir, ya lo he comentado en otras ocasiones, hierro, cobre, zinc, y muchos otros más, cualquier texto de nutrición o de alimentación nos puede facilitar más información en este sentido respecto de todos los metales que precisamos para mantener la vida.
Utilizamos esos metales para dar consistencia física a nuestro cuerpo, para realizar procesos eléctricos, magnéticos y bioquímicos en nuestro organismo, y parte de esos metales los evaporamos, conformando nuestro sistema energético, chakras, meridianos de acupuntura y aura.
Esos metales que tenemos en nuestro cuerpo y entorno en suspensión evaporados, nos permiten conectar con el magnetismo de la tierra, de otros planetas, y con el sistema electromagnético de otras personas.
Esos metales se pueden proyectar, y de hecho todos los proyectamos.
Una persona muy irascible, calienta con la energía que genera con sus enfados esas partículas metálicas, las pone incandescentes, y las proyecta hacia lo que es objeto de su ira.
Habitualmente las personas no tienen suficiente capacidad energética para dañar a otras personas con las partículas metálicas que proyectan en un simple enfado, pero también es cierto, que las relaciones entre personas no se limitan al tiempo que dura un simple enfado, suelen durar muchos años, y muchos años de enfados, rencores, y de ira acumulada, suponen una carga de energía y de partículas metálicas que dañan poco a poco la propia la piel del que así actúa y la de las personas a las que van dirigidas esas emociones, con el tiempo zonas de nuestra piel empiezan a tener agujeros energéticos, generalmente en zonas en las que se recibe mucha carga de energía y partículas generando que la piel esté muy seca, también pueden producir el mismo efecto, infecciones, heridas, rozaduras, contusiones, quemaduras, así como la exposición prolongada a ondas electromagnéticas de diverso origen, entre los que se encuentran las que emiten todos nuestros aparatos electrodomésticos, nuestras instalaciones eléctricas, etc., todos estos factores son acumulativos.
Por debilidad, producen efectos similares acumulativos la alimentación inadecuada y con carencias importantes, o que dañan o debilitan nuestro organismo como el alcohol, tabaco y las drogas, también aquellos sucesos que suponen un fuerte impacto emocional como la pérdida de seres queridos,
Por esos agujeros electromagnéticos de nuestra piel se cuelan energías malsanas, que se distribuyen por todo nuestro organismo a través de nuestro sistema nervioso, nuestro sistema de chakras, nuestro sistema de meridianos de acupuntura, produciendo problemas importantes en aquellas zonas de nuestro cuerpo que tenemos más débiles o tenemos acumulación de tóxicos, generando diferentes tipos de enfermedades en función de las energías que recibimos, y de los tóxicos que tenemos acumulados, y de la zona a la que llegan esas energías en función del punto reflejo que se corresponde con el agujero energético en nuestra piel, aquí también todos los factores suman y generan más inconvenientes.
Cuando se llega al punto de sobrecarga de energías malsanas o que superan nuestra capacidad física el cuerpo empieza a romperse por donde más débil está.
En lo que es mi percepción las enfermedades degenerativas responden a este patrón de degradación progresiva y paulatina de nuestro organismo, por acumulación de tóxicos (se pueden eliminar bebiendo más agua en muchos casos), por pérdida de las propiedades de la piel lo que permite que nos lleguen energías que nos dañan, así como por las energías malsanas que nosotros mismos producimos, con la edad nuestro cuerpo va perdiendo capacidad de regeneración debido a esta acumulación de factores.