A pesar de que la información que aquí encontrarás está dirigida a personas con problemas de adicciones, su lectura resulta muy útil para todos los usuarios principiantes o moderados de psicoactivos, precisamente para encontrar las pautas que previenen las adicciones.
La importancia de reparar los chakras en la sanación de las adicciones.
Los chakras son distribuidores cruciales de fuerza de vida que aseguran nuestra habilidad de mantener nuestras vidas equilibradas e integradas, particularmente en nuestras relaciones. Cualquier cosa que vaya mal con los chakras puede causar desequilibrios e infelicidad. En el caso de las adicciones, muchas veces es difícil saber qué ocurrió primero, si el bloqueo de los chakras o el abuso de la sustancia. Algunas veces los traumas de la infancia crean problemas en los chakras que después conducen a las adicciones.
Sin embargo, las sustancias adictivas por sí mismas dañan el sistema de chakras, el cual debe ser reparado si la persona desea vivir una vida feliz. Cuando la persona simplemente abandona la adicción pero no desbloquea los chakras, hay un gran peligro de que el dolor del aislamiento y el bloqueo en el flujo energético puedan resultar demasiado pesados para la persona, de forma que retornará a la adicción para aliviar el dolor.
Este es el motivo por el cual hay tantas recaídas y los adictos y quienes conviven con ellos se desaniman. Los ejercicios que siguen ayudan específicamente a desbloquear y limpiar los chakras. Por favor, ten en cuenta que la limpieza es un proceso y puede ser que tengas que repetirlo muchas veces, conforme se alcanzan nuevas capas que deben ser sanadas. Sin embargo, es muy accesible para cada uno de nosotros y las recompensas son grandes en términos de mayor energía vital y mejores relaciones.
EJERCICIO: Evaluando tus chakras
Este ejercicio está diseñado como un diagnóstico de tus chakras, mide su fortaleza para dar y su fortaleza para recibir. Muchos de nosotros no pensamos que la fortaleza sea necesaria para recibir, pero se requiere un fuerte sistema energético para ser capaz de absorber, ser capaz de permitir que entre el Amor.
Siéntate tranquilamente en un lugar donde creas que no vas a ser interrumpido y colócate de tal forma que estés alrededor de un metro y medio o dos de distancia frente a una pared vacía.
Crea una burbuja a tu alrededor.
Imagina que en el lugar de cada uno de tus chakras hay un faro, como el de los coches. Cada una de estas luces puede tener un color diferente, o pueden ser todas del mismo color, blanco o el que prefieras en ese momento.
Comenzando de arriba hacia abajo, enciende todas tus luces y apunta sus rayos hacia la pared frente a ti. Toma conciencia de la fuerza relativa de cada rayo. Nota cuáles alcanzan la pared, y cuáles no. Ve si puedes hallar interruptores en algún lugar dentro de ti que puedan hacer que se iluminen los más débiles y que bajen de intensidad los que estén demasiado fuertes.
Ahora imagina que la habitación en la que te encuentras sentado está inundada con una luz increíble. Puede ser blanca, azul, oro o plata y es más poderosa que cualquier luz que puedas imaginarte dentro de tu cuerpo. Es la luz del Espíritu y está siempre presente.
Conforme empiezas a ver y sentir la luz, nota que está rodeando tu burbuja, atravesando sus límites y comenzando a llenarla.
Cuando tu burbuja esté llena de luz, comenzará a entrar a tus chakras.
Nota en cuáles puede entrar bien y en cuales tiene algún tipo de dificultad para entrar. Trata de inhalar y dirigir la luz más y más profundamente en los chakras en los que no ha entrado bien. Nota que los chakras que no dan bien pueden no ser los mismos que los chakras que no reciben bien. Por ejemplo, puede ser que salga mucha luz de tu tercer ojo, pero que no absorba ninguna.
Cuando hayas inhalado suficiente luz para equilibrar los chakras, descansa en la luz por unos cuantos minutos antes de disolver tu burbuja y regresar a tu estado normal de conciencia.
Utiliza este ejercicio regularmente como una herramienta de diagnóstico, para medir la fuerza de tu energía y para evaluar el progreso que estás haciendo en el trabajo que estás llevando a cabo contigo mismo. Este ejercicio siempre te dirá el estado de tus chakras cuando la mente no esté segura.
Reabrir el Centro Cardiaco: la clave para sanarte.
Es tan importante la necesidad de una sanación física como la necesidad de sanar el corazón. Sin esto, puedes estar sobrio/delgado/libre de drogas, pero sentirte aún así demasiado miserable.
Para sentirte feliz, necesitas Amor, y mientras el centro cardiaco continúe cerrado, podemos estar entre una multitud de personas felices pero sintiéndonos todavía solos, desligados de nuestros compañeros. Si limpiamos el corazón, no debemos preocuparnos demasiado acerca de la mente. Si el corazón siente algo, la mente siempre estará ocupada inventando razones para ello.
Muchos de los ejercicios de este libro tienen como foco de sanación el centro cardiaco, ya que es la clave para restaurar la salud. Primero, sin embargo, hay una necesidad de reabrir gentilmente esta chakra, lentamente, tratándote a ti mismo de forma amorosa, ya que de otra manera podrías percibirlo como un dolor.
En realidad puede haber allí algún dolor, el dolor de viejas pérdidas, rechazos y heridas que has sufrido. Los dolores del corazón son agónicos, no hay duda de ello, pero un centro cardiaco cerrado evita que encuentres nuevas personas a quienes amar y te impide absorber el Amor que está rodeándonos todo el tiempo.